Mi forma de ver las tarjetas es simple: son un medio de pago con un mes de margen. En cuanto empiezan a financiar tu consumo, se convierten en deuda cara. Las guías de esta sección muestran con números por qué el pago mínimo es una trampa y cómo se aprovecha el período de gracia.
Las condiciones —tasas, comisiones, fechas de corte— cambian según el emisor y el país. Por eso recomiendo siempre leer el contrato y el estado de cuenta, no solo la publicidad.