No soy asesor fiscal ni pretendo reemplazarlo: las normas cambian por país y por año. Lo que sí puedo aportar es un método para llegar a la temporada de declaraciones con los papeles en orden y sin sobresaltos.
Mi criterio es que un buen archivo vale más que una deducción dudosa. Si tu situación es compleja (ingresos de varios países, venta de bienes, actividad independiente), una consulta profesional suele costar menos que un error corregido más tarde.